De Moscú a Kiev: Witkoff y Kushner reabren la mesa, no la paz
Los enviados de Trump se reunieron con Putin el 5 de septiembre y con Zelenski el 6. Hay tregua de tres días sobre Kiev y Moscú. No hay cese al fuego en el frente.
Enviados de Trump van de Putin a Zelenski: hay nuevas ideas, no hay acuerdo de paz
Steve Witkoff, enviado especial de Donald Trump, y Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, completaron en 48 horas una gira de dos capitales: el Kremlin el sábado 5 de septiembre y Kiev el domingo 6. Fue la primera visita oficial de ambos a la capital ucraniana desde que empezó la invasión a gran escala. No anunciaron un acuerdo. Anunciaron que quieren volver al formato trilateral Estados Unidos–Rusia–Ucrania.
Lo que sí salió de las reuniones
Putin ordenó detener los ataques sobre Kiev durante tres días a partir de la medianoche del 5 de septiembre. Ucrania correspondió con una pausa de ataques sobre Moscú. El arreglo se sostuvo en esas ciudades. No hubo cese al fuego en el frente. El Kremlin, por voz del asesor Yuri Ushakov, dijo que las charlas fueron “sustantivas, constructivas y francas” y que Putin insistió en eliminar las “causas profundas” del conflicto, la fórmula rusa que desde 2022 va más allá del mapa.
En Kiev hubo tres rondas. En la última entraron asesores de seguridad de Reino Unido, Francia y Alemania (el grupo E3). Zelenski habló de “buenas discusiones” y de “varias ideas nuevas”. Priorizó un paquete de invierno: defensa antiaérea (incluidos Patriot), protección de la red eléctrica y acceso a gas natural licuado estadounidense si la guerra sigue en los meses fríos. Witkoff dijo estar “confiado en una buena resolución” y aclaró que Washington busca “una salida diplomática, no cinética”. Kushner empujó el regreso al formato trilateral que, según él, funcionó hace unos seis meses.
Lo que no se movió
Las demandas de fondo siguen siendo incompatibles, sobre todo el control del Donbás y las garantías de seguridad. Kushner, ante la pregunta de si EE. UU. presionará más a Moscú, respondió con la lógica de un “win-win”. Witkoff defendió su trato con Putin. Periodistas ucranianos le preguntaron en cara si el presidente ruso lo estaba engañando. No hubo mapa nuevo sobre la mesa.
Zelenski admitió el valor práctico de la tregua aérea sobre Kiev —ironizó que la presencia de los enviados “funcionó mejor que los Patriot”— y advirtió que la guerra puede alargarse hasta el invierno. Esa frase pesa más que el adjetivo “alentador”.
Por qué le importa a Colombia
No es una guerra local, pero sí un precio internacional: granos, energía, riesgo y la lectura de cómo Trump negocia con aliados y adversarios. Esa misma Administración manda a Rubio a Barranquilla esta semana. Si Kiev y Moscú entran en una tregua más ancha, el petróleo y los fletes pueden aflojar. Si la ofensiva aérea vuelve el jueves como si no hubiera habido enviados, el mercado lo anota como otro round sin cierre. Para un medio colombiano, el titular honesto es este: diplomacia de 48 horas, tregua de 72 sobre dos capitales, guerra intacta en el resto del mapa.






